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Diez entrenamientos comprometidos para
crecer
1. Conscientes del sufrimiento causado
por el fanatismo y la intolerancia, tomamos la determinación
de no idolatrar ni aferrarnos a ninguna doctrina, teoría
ni ideología, incluidas las budistas. Las
enseñanzas budistas son guías para ayudarnos
en la observación profunda y en el desarrollo
de nuestra comprensión y compasión; no
son doctrinas por las que luchar, matar o morir.
2. Conscientes del sufrimiento causado
por el apego a los puntos de vista y a las percepciones
erróneas, tomamos la determinación de
no ser estrechos de mente y de no apegarnos a nuestros
puntos de vista actuales. Aprenderemos y practicaremos
el no apego respecto a los puntos de vista para estar
abiertos a los insights y experiencias de los demás.
Somos conscientes de que nuestro conocimiento actual
no es inmutable ni la verdad absoluta. La verdad se
encuentra en la vida y la observaremos a cada instante,
listos siempre para aprender.
3. Conscientes del sufrimiento que
provocamos cuando imponemos nuestros puntos de vista,
nos comprometemos a no forzar a los demás, ni
siquiera a nuestros hijos, para adoptar nuestros puntos
de vista, absteniéndonos de toda forma de coerción
(como la autoridad, las amenazas, el dinero, la propaganda
o el adoctrinamiento). Respetaremos el derecho de
los otros a ser diferentes y a escoger en qué
creer y cómo decidir. Sin embargo, ayudaremos
a renunciar al fanatismo y a la estrechez de miras mediante
el diálogo compasivo.
4. Conscientes de que observar profundamente
la naturaleza del sufrimiento puede ayudarnos a desarrollar
la compasión y a encontrar remedios para este,
tomamos la determinación de no cerrar nuestros
ojos ante el sufrimiento. Adquirimos el compromiso
de encontrar formas, incluidas el contacto personal
y las noticias, para ser más conscientes de aquellos
que sufren en el mundo, de modo que podamos comprender
su situación profundamente y ayudarles a transformar
su sufrimiento en compasión, paz y gozo.
5. Conscientes de que las raíces
de la felicidad verdadera son la paz, la libertad y
la compasión, y no la riqueza ni la fama, tomamos
la determinación de no tomar la fama, las ganancias,
las riquezas o el placer sensual como el objetivo de
nuestra vida. Adquirimos el compromiso de vivir
con sencillez y de compartir nuestro tiempo, energía
y recursos materiales con aquellos que los necesiten.
Practicaremos el consumo consciente respecto a las sustancias
que pudiéramos ingerir, así como respecto
a los distintos productos de los que tenemos disponibilidad
en la sociedad moderna, para tomar conciencia del modo
en que su uso pudiera afectarnos a nosotros mismos y
a quienes nos rodean.
6. Conscientes de que la falta de
comunicación produce siempre separación
y sufrimiento, y de que, al mismo tiempo, las palabras
tienen capacidad para provocar sufrimiento o felicidad,
adquirimos el compromiso de aprender a hablar con veracidad
y constructivamente, empleando tan solo palabras que
inspiren confianza y esperanza, así como el compromiso
de entrenarnos en la práctica de la escucha compasiva
y el habla amorosa. Tomamos la determinación
de no decir cosas que no sean ciertas por interés
personal o para impresionar a los demás, y de
no decir palabras que pudieran causar odio. No propagaremos
noticias ni criticaremos o condenaremos aquello de lo
que no estemos seguros. Haremos lo mejor posible para
denunciar las situaciones de injusticia.
7. Conscientes de que la esencia
y la meta de una comunidad budista es la práctica
de la comprensión y de la compasión, tomamos
la determinación de no utilizar nuestra comunidad
en beneficio personal ni convertirla en un instrumento
político. Sin embargo, una comunidad espiritual
debería tomar una posición clara en contra
de la opresión y de la injusticia, y debería
esforzarse por transformar la situación sin implicarse
en conflictos partidistas.
8. Conscientes de que se he ha cometido
una gran violencia e injusticia con nuestro entorno
y sociedad, tomamos la determinación de no vivir
con una vocación que sea dañina para los
seres humanos o para la naturaleza. Haremos lo mejor
posible para escoger un medio de vida que nos ayude
a realizar nuestro ideal de comprensión y compasión.
Conscientes de las realidades de la economía,
la política y la sociedad globales, nos conduciremos
responsablemente como consumidores y ciudadanos, y no
invertiremos en compañías que priven a
otros de su oportunidad de vivir.
9. Conscientes de que la guerra
y el conflicto causan mucho sufrimiento, tomamos la
determinación de cultivar la no violencia, la
comprensión y la compasión en nuestras
vidas cotidianas, y de promover una educación
para la paz, la meditación consciente y la reconciliación
en las familias, comunidades, naciones y en todo el
mundo. Tomamos la determinación de no matar
y de no permitir que otros maten. Practicaremos diligentemente
la observación profunda junto a nuestros amigos
en el Dharma para descubrir mejores formas de proteger
la vida y de evitar la guerra.
10. Conscientes del sufrimiento
causado por la explotación, la injusticia social,
el robo y la opresión, adquirimos el compromiso
de cultivar la amabilidad amorosa, de aprender formas
de trabajar por el bienestar de personas, animales y
plantas, y de respetar la naturaleza finita de los recursos
minerales de la Tierra, así como el delicado
equilibro de su atmósfera, océanos y masas
terrestres. Practicaremos la generosidad compartiendo
nuestro tiempo, energía y recursos materiales
con aquellos que los necesitan. Tomamos la determinación
de no robar y no poseer ninguna cosa que pudiera pertenecer
a otros. Respetaremos la propiedad de los demás
y, al mismo tiempo, intentaremos evitar que otros se
aprovechen del sufrimiento humano o de cualquier otro
ser.
Nota: estos entrenamientos comprometidos
son una revisión de algunos de los catorce
entrenamientos de la atención plena (en inglés)
de la Orden del Interser.
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