|
Canción del Sindhu
Nuestros deseos se han vuelto inmensurables, pero deberían ser deseos de dar, no solo de recibir, de aceptar y no rechazar, de honrar y respetar, no de negar o menospreciar […]
El benévolo propósito de Dios incluye a todos los seres humanos y a toda la creación […]
Porque Dios es el Creador, y Dios es la Creación […]
Cada ser humano tiene sus propios peldaños para llegar a Dios […]
La gracia de Dios no se aparta de nadie, ni siquiera de quienes han elegido apartarse de ella […]
Qué importa a qué ídolos adoren o ante qué imágenes se inclinen mientras su conducta permanezca pura […]
Es la conducta: la suya y la nuestra, la que necesita purificarse […]
No puede haber compulsión: Todos los seres humanos deben ser libres para adorar a los dioses que escojan […]
¿Adora el sindhi a todos los dioses de los sindhis? No, tiene libre voluntad, libre elección […]
Un sindhi puede adorar a Agni e ignorar las otras deidades. ¿Negamos que sea sindhi? […]
Otro puede adorar a Dios a través de un ídolo de su elección. ¿Negamos que sea sindhi? […]
Aún otro puede encontrar a Dios en todas partes y no en una imagen o ídolo. ¿No es sindhi? […]
El que fue karkarta antes que yo adoraba al Sol. ¿Dirá el adorador de Shiva que no era un buen sindhi? […]
¿Sienten los adoradores de Vishnu que quien adora ante la imagen de Brahma no es sindhi? […]
¿Cómo puede limitarse un plan de salvación a un único punto de vista sobre la naturaleza y la adoración de Dios? […]
¿Acaso no es Dios completamente amoroso y universal?
Resulta claro, entonces, que quien busque negar protección a otro en base a su fe ofende el modo de vida sindhi y niega un Dios totalmente amoroso. […]
Quienes adoran sus propias escuelas, ídolos e imágenes más que la verdad, terminarán amándose a sí mismos más que a sus dioses […]
En el reino de Dios no hay alto ni bajo. El anhelo de perfección arde igualmente en todos, porque solo hay una casta como solo hay un Dios […]
¿El modo de vida sindhi? […] Siempre ha sido y siempre será […] que Dios desee una rica armonía, no una uniformidad sin colorido […]
Un sindhi debe engrandecer el patrimonio de la humanidad […]
Porque un sindhi no se limita a preservar la costumbre […]
Porque un sindhi no se limita a proteger el conocimiento actual […]
El sindhuismo es un movimiento, no una posición; una tradición en crecimiento y no una revelación fija […]
Un sindhi debe crecer y evolucionar con todo lo que fue bueno en el pasado, con todo lo que es bueno en el presente y con toda la bondad que traigan las edades futuras […]
Y con todo, sigue siendo sindhi […]
El sindhuismo es una ley de vida, no un dogma; su objetivo no es crear un credo, sino carácter, y su meta es lograr la perfección a través del conocimiento espiritual que no rechaza nada y lo refina todo, mediante la prueba y la experiencia constantes […]
Pero debe permanecer fuerte y unido, porque un sindhi debe saber que ninguna fuerza externa le podrá aplastar jamás, salvo cuando se encuentra dividido y se traiciona a sí mismo […]
¿Cuál es entonces la meta final del sindhi? Alcanzar el ser, la conciencia y el gozo últimos a través de la fortaleza, la unidad, la disciplina y el trabajo desinteresado, no solo para sí mismo, sino para todos […]
Esta fue la silenciosa promesa que realizaron nuestros antiguos antepasados cuando se llamaron sindhis a sí mismos […]
Si no puedo respetar esta promesa, ¿cómo podría seguir teniendo derecho a llamarme sindhi?
Nota: Supuestamente esta canción fue escrita por Karkata Bharat hacia el año 5000 a. C. a orillas del río Sindhu (nombre original del río Indo). Bharat sería el decimonoveno karkata ‘jefe supremo elegido’ del clan shindu. La Canción del Sindhu apareció en en The Return of the Aryans [El retorno de los arios], de Bhagwan S. Gidwami. Traducida al español por el maestro Benito Carral (Hānyún 憨雲).
|